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Según una nota de la Secretaría de Estado del
Vaticano, publicada en la edición del martes 5 de febrero del diario
“L’Osservatore Romano”, el papa Benedicto XVI modificó la oración del
Viernes Santo del Misal de 1962, para la celebración de la Eucaristía en
latín, en la que se pide por los judíos.
De acuerdo con lo que expresa la nota, el Santo Padre dispuso que el
"Oremus et pro Iudaeis" (Roguemos también por los Judíos) de la Liturgia
del Viernes Santo contenido en dicho Misal Romano sea sustituido por el
siguiente texto:
“Oremus et pro Iudaeis. Ut Deus et Dominus noster illuminet corda
eorum, ut agnoscant Iesum Christum salvatorem omnium hominum”. - Oremus.
Flectamus genua. Levate. – “Omnipotens sempiterne Deus, qui vis ut omnes
homines salvi fiant et ad agnitionem veritatis veniant, concede
propitius, ut plenitudine gentium in Ecclesiam Tuam intrante omnis
Israel salvus fiat. Per Christum Dominum nostrum. Amen".
Su traducción al castellano dice: “Oremos también por los judíos.
Para que nuestro Dios y Señor ilumine sus corazones, a fin de que
reconozcan a Jesucristo salvador de todos los hombres”. - Oremos. Nos
ponemos de rodillas. De pie. - “Dios omnipotente y eterno, que quieres
que todos los hombres se salven y alcancen el conocimiento de la verdad
que procede de Ti, concede por tu bondad que la plenitud de los pueblos
entre en tu Iglesia y todo Israel sea salvado. Por Cristo nuestro Señor,
Amén”.
La nota también precisa que este "texto deberá ser utilizado, a partir
de este año, en todas las celebraciones de la liturgia del Viernes Santo
con el citado Misal Romano".
Con esta nueva oración, "la fórmula que será leída el Viernes Santo es
una simple invitación a rezar por los judíos. Juan XXIII ya había
retirado el adjetivo ‘pérfidos’ para describir a los judíos, pero
todavía quedaba la frase sobre la necesidad de su conversión. En la
versión actualizada para el Misal, publicada por “L’Osservatore Romano”
desaparece también la referencia a la ‘ceguera’ del pueblo judío".
Asimismo, en la oración antigua se pedía "liberar a este pueblo de las
tinieblas", referencia que también ha sido descartada, con lo que queda
ahora una sencilla oración que pide por el pueblo judío para que
descubra a Jesús como salvador.
Fuente:
Agencia Informativa Católica Argentina (AICA) -
http://www.aica.org/index.php
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Los judíos se
consideran gravemente ofendidos por una plegaria que el Papa anunció hace
dos días para ser rezada en el rito de la misa en latín. En lugar de superar
las heridas que causaba el anterior rezo por la conversión de los hebreos,
el nuevo texto ha servido para causar una seria fractura que llevó a
proclamar una "pausa e n e l diálogo" entre las dos religiones, según
decidió ayer la asamblea de los rabinos italianos.La "plegaria por los
judíos" sustituye la oración preparada en 1962 por Juan XXIII poco antes de
que comenzara el Concilio Vaticano II, que absolvió al pueblo de Israel de
la acusación de deicidio, es decir, de ser los asesinos de Jesucristo.
El
paso explosivo del nuevo texto de Benedicto XVI pide que Dios "ilumine el
corazón (de los hebreos) y que reconozcan a Jesucristo como su
Salvador".Ayer, los miembros de la asamblea de rabinos de Italia estaban
furiosos y afirmaron que la frase es apenas un maquillaje del pasaje de la
oración de 1962 en la que consideraba a los judíos un "pueblo enceguecido"
que debía ser quitado "de las tinieblas".Pese a todo, el texto cambiado por
Juan XXIII era mucho mejor que la oración original que se decía durante el
oficio de la misa en latín de rito tridentino, en la que se mencionaba la
"perfidia judía" y se insistía en otra frase en denostar a los "pérfidos
judíos" que debían convertirse al cristianismo para salvarse.
El serio
contraste se extendió rápidamente de la comunidad judía italiana a otros
grandes centros hebreos del mundo. Desde Jerusalén y Estados Unidos
llovieron las protestas. La asamblea de los rabinos italianos emitió una
declaración en la que considera que la nueva plegaria es "una derrota del
diálogo" y que se impone "una pausa de reflexión" antes de reanudarlo.El
rabino jefe de Roma, Riccardo Di Segni, dijo que la oración de Benedicto XVI
"constituye una marcha hacia atrás de 43 años, porque reclama la finalidad
de convertir a los judíos por parte de la Iglesia Católica".
Fuente: Micro Informativo de Noticias
DAIA - http://www.daia.org.ar/daia.htm -
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