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_______________________________________________________________________________________ Los liturgistas no están aún acordes acerca de la fecha precisa en que se estableció en la Iglesia la Cuaresma como tal, si viviendo todavía los Apóstoles o bastante después. No hablamos de institución organizada, sino de simple práctica ascética y, en alguna forma, cultual. Es natural que evocando las bíblicas de Moisés y Elias y sobre todo la del divino Maestro, procuraran imitarlas. San Jerónimo, San León Magno y otros Padres estiman que la observaron los Apóstoles y las primeras comunidades cristianas, pero no existen documentos escritos en su apoyo. Verdad es que, S. Ireneo en el siglo II y la "Didascalia" en el III hablan de ayunos precuaresmales; mas los ayunos del primero solamente son de contados días, y los de "Didascalia" de sola la Semana Santa. El primer documento conocido que menciona propiamente la Cuaresma es el canon 5 del concilio de Nicea, en 325. En adelante abundan los testimonios escritos en Oriente, y desde 340 también en Occidente. De su vigencia en Roma habla San Jerónimo, el año 384. (carta a 41 a Marcela BAC)
Esto se unificó en el siglo V, pero en el VII
un Papa posterior a S. Gregorio Magno completó los cuatro días de ayuno que
faltaban a la Cuaresma, prescribiéndolos como obligatorios desde el
miércoles de ceniza.
§ Lo que Moisés y Elias y el mismo Jesucristo practicaron con mayor rigor en sus cuaresmas fue el ayuno y la oración, con el retiro silencioso. Esta fue la base para la primitiva Cuaresma eclesial, completándola con la limosna y otras obras de misericordia cristiana. Los antiguos observaban el ayuno con sumo rigor y se privaban totalmente de carnes, huevos, lacticinios, pescado, vino y cuanto consideraban lujo y regalo durante toda la Cuaresma. Además, lo prolongaban hasta la hora de vísperas, y ni ancianos ni jornaleros, y ni siquiera enfermos ni niños se eximían del todo. Y eran muy dados también a la limosna y al recogimiento y a la oración. § Además, estaba muy metida en su cristianismo la imitación a Cristo crucificado y la devoción a Su Pasión. § Hasta la reforma litúrgica conciliar, se cubrían en el templo los retablos, estatuas y hasta los mismos crucifijos con paños de color violeta. No es difícil percibir el significado de estos signos en el ambiente cuaresmal. § Esta austeridad cuaresmal alcanza, y antiguamente con mayor rigor, hasta a los templos materiales y detalles de la liturgia. Esta impone ciertas privaciones rituales para fomentar en los fieles la compunción del corazón y el recogimiento. Por eso reviste a los ministros sagrados de morado, fuera de las fiestas; modera el uso de las flores y adornos y de instrumentos musicales; suprime el jubiloso aleluya… § Conocida es esta despedida en la liturgia mozárabe. Tratábase al aleluya, que se ausentaba del templo hasta la Vigilia pascual, como a un personaje respetable, y se le decía: "¿Te vas, Aleluya? Que tengas buen viaje y vuelvas contento a visitarnos, Aleluya. ¡Que los ángeles te lleven en sus alas para que no tropiece tu pie, y vuelvas de nuevo a visitarnos"!.
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