La Oficina de
Prensa de la Santa
Sede presenta los resultados de una encuestaEn una conferencia de prensa realizada el lunes 28 de abril en la Oficina de
Prensa de la Santa Sede fueron presentados los primeros resultados de la
encuesta "La lectura de las Escrituras en algunos países (Estados Unidos,
Reino Unido, Holanda, Alemania, España, Francia, Italia, Polonia y Rusia)",
patrocinada por la Federación Bíblica Católica y realizada por GFK-Eurisko.
En la presentación intervinieron el arzobispo Gianfranco Ravasi, presidente
del Consejo Pontificio para la Cultura; el presidente de la Federación
Bíblica Católica, monseñor Vincenzo Paglia, obispo de Terni (Italia); y el
profesor Luca Diotallevi, coordinador del grupo de investigación y docente
de Sociología en la Universidad de Roma 3.
Presentando los resultados, monseñor Ravasi subrayó la necesidad de difundir
siempre más la importancia de la Biblia y comentó que el filósofo Blaise
Pascal tenía razón cuando afirmaba que la Escritura tiene pasajes que
consuelan todas las condiciones y otros que inquietan a todas las
condiciones.
Monseñor Paglia señaló que en vista del próximo sínodo episcopal sobre "La
Palabra de Dios en la vida y en la misión de la Iglesia" (del 5 al 26 de
octubre de 2008), la Federación Bíblica Católica pensó en la utilidad de
"efectuar una encuesta en varios países teniendo en cuenta las diversas
tradiciones cristianas, para contar con una referencia concreta sobre la
relación entre los cristianos y las Escrituras".
La encuesta "confirma plenamente la intuición pastoral del Vaticano II que
exhortaba a los fieles a redescubrir las Escrituras como fuente primaria de
la vida espiritual". Se reafirma también, dijo el prelado, "el lazo entre la
Biblia y la Eucaristía" porque "la mayor parte de los entrevistados señala
la celebración dominical como el lugar más habitual para escuchar la Palabra
de Dios".
Investigando "el papel de la Biblia en el diálogo ecuménico", se resaltó que
"las Escrituras siguen siendo el ‘lugar’ más eficaz que tienen los
cristianos para caminar juntos por el camino de la unidad". Por otra parte,
"las respuestas muestran que ya no hay tanta diversidad como antes en la
relación con las Escrituras en las diversas tradiciones cristianas".
También se comprobaron "las notables expectativas que tienen las mujeres y
hombres de nuestro tiempo frente a las Sagradas Escrituras" que "todos miran
con respeto". Para los cristianos "es opinión común que la Biblia contiene
la Palabra de Dios, que es un libro inspirado y capaz de proponer el sentido
de la vida y tiene una autoridad mayor que las otras instancias eclesiales",
si bien los valores que propone "sean difíciles de poner en práctica".
Por eso, uno de los grandes retos, dijo el obispo, es "la responsabilidad de
la predicación partiendo de las Escrituras" que debe representar "un
llamamiento a los creyentes y a todos los que buscan".
"La escucha de las Escrituras favorece la agregación de aquellos que la
escuchan -observó-. Efectivamente, la escucha de la Palabra de Dios ‘hace’
Iglesia". De ahí que "leer la Escritura en compañía de la Iglesia" evite
"dos escollos peligrosos: una lectura fundamentalista y una lectura
individualista pseudo psicológica que lleva al lector a reflejarse en las
páginas".
El prelado concluyó subrayando la necesidad de "dar espacio a las ‘escuelas
de la palabra’, a ‘las escuelas del Evangelio’ y a las ‘escuelas de lectura
y escucha’ de la Biblia. En esta perspectiva se coloca la "lectio divina",
el método “más rico y más antiguo de escucha de las Escrituras" que "debe
encontrar nuevos espacios y formas hasta convertirse en el medio habitual
con que las comunidades cristianas se acercan a la Palabra de Dios".
Por su parte, el profesor Diotallevi explicó que durante la encuesta se
habían hecho unas 13.000 entrevistas y que ésta representa "la empresa
científica más sistemática intentada hasta ahora para comparar a escala
internacional el nivel y las formas de familiaridad de la población adulta
con las Sagradas Escrituras”.
"La Biblia, en las áreas estudiadas -dijo- no es el texto de una minoría
sino una referencia importante presente, en forma y medidas diversas, en la
vida y la cultura de largas mayorías de la población. Es posible afirmar que
entre una tercera y una cuarta parte de los adultos de los países analizados
leyó en los últimos doce meses al menos una vez un párrafo de la Biblia".
"Hay una gran diferencia entre el mundo anglosajón y Europa centro
occidental". En el primero "la sensación de cercanía de Dios no está en
absoluto extinguida y la práctica de la oración no es marginal. Se mira a la
Biblia, por parte de una amplísima mayoría como una fuente de verdad, de
mensaje que tiene que ver con la vida".
Se comprobó además que "la práctica de la lectura bíblica depende
estadísticamente, más que de la división de creencias religiosas, de la
participación en acontecimientos y grupos que utilizan esa praxis". Además
"la lectura de la Biblia no se resiente de la polarización política entre
"izquierda" y "derecha" y "en las poblaciones analizadas prevalece una
posición netamente favorable al estudio de la Biblia en las escuelas. En
particular los favorables superan el 50% en Rusia, Polonia, Italia, Reino
Unido y Alemania".
Algunos datos
Estados Unidos se sitúa a la cabeza de nueve países occidentales en cuanto a
la lectura de la Biblia (75%) y su uso para rezar, por ejemplo, los salmos:
37%. A continuación y a gran distancia sigue Polonia: 38% de sus habitantes
leyeron algún texto de la Biblia en los últimos doce meses, y 32% la
utilizan para rezar.
El Reino Unido con el 36% de lectores, Rusia con el 35% de lectores, Holanda
con el 31% de lectores, Alemania con el 28% de lectores, Italia con el 27 y
Francia con el 25 le siguen. España figura en el último lugar: solo un 20%
han leído textos bíblicos en el año.
En España los resultados causaron sorpresa: no tanto porque sólo un 20% de
los españoles han leído algún texto bíblico en el último año, sino porque
además sólo un 6% confiesa que utiliza la Biblia para rezar, por ejemplo
salmos, cuando en Estados Unidos lo hace un 37% y en Polonia 32.
España figura en último lugar no sólo en las dos preguntas de la
macroencuesta, sino incluso en la lectura de libros religiosos: sólo un 22%
leyó algún libro de este tipo (en Estados Unidos el 58%), y eso a pesar de
que el estudio revela que el 73% se reconocen católicos, aunque sólo el 20%
asiste a la misa dominical. En España un 10% se declaran hoy ateos y un 6%
indiferentes.
Los españoles tienen el consuelo de ser los penúltimos en cuanto al
"conocimiento de la Biblia", delante de Rusia que figura en el vagón de
cola. Las preguntas para determinar ese conocimiento no podían ser más
sencillas: si Jesús escribió alguno de los libros de la Biblia, o si los
apóstoles Pedro o Pablo escribieron alguno de los cuatro evangelios.
Esta encuesta y otras permiten conocer que los italianos y los españoles no
tienen a Jesús como centro de su fe y de sus oraciones, sino que ante sus
necesidades acuden a la intercesión de santos y en menor medida a la Virgen
Maria. Por ejemplo el 31% de los italianos piden ayuda a San Pío de
Pietrelcina, el 28% a San Antonio de Padua, el 9% a la Virgen Maria, el 7% a
San Francisco de Asís, el 4% a Santa Rita o San José y sólo el 2% lo hacen a
Jesús Nuestro Señor.+
Fuente: AICA
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